Nuestras instalaciones

En Peque Loritos buscamos lo mejor para nuestras aves, por eso las criamos en amplias voladeras para que puedan así volar y ejercitarse.

Como se puede apreciar en las imágenes, nuestras instalaciones se encuentran en medio de un pinar en el campo, completamente rodeadas de naturaleza, lo que creemos es un entorno ideal para que nuestras aves se encuentren a gusto.

Actualmente disponemos de 5 voladeras.

En la primera voladera tenemos a las parejas reproductoras de agapornis roseicollis.

En la segunda tenemos a los agapornis jóvenes no emparejados, las crías, los excedentes...

En la tercera tenemos a las parejas reproductoras de ninfas.

En la cuarta tenemos a las parejas reproductoras de pyrrhuras molinae y, dentro de la misma voladera, un amplio jaulón doble con dos parejas de agapornis lilianae.

En la quinta tenemos a las ninfas o pyrrhuras jóvenes no emparejadas, las crías, excedentes...

Las voladeras están construidas de obra, con tejado de planchas de poliéster translúcidas para conseguir una buena iluminación natural y materiales aislantes.

Uno de los laterales de cada voladera consta de un gran ventanal que dejamos abierto en verano para una mejor ventilación y cerramos en invierno para aislar las voladeras del frío sin restarles iluminación. Además, en los meses más fríos ponemos un radiador con termostato que se enciende si la temperatura baja de los 5º C.


Junto a las voladeras tenemos un local adonde guardamos todo lo referente a nuestras aves (jaulas, accesorios, nidos, alimentación...). A través de él se accede a las voladeras, por lo que también nos sirve como zona de seguridad por si algún ave escapara al entrar o salir de las voladeras; de esta forma no tienen acceso directo al exterior.

También disponemos de varios jaulones y pajareras para emparejar a las aves o separar a los jóvenes en determinados momentos del año.

 

Cuando queremos formar nuevas parejas, los emparejamos primero en uno de estos jaulones, y una vez bien unidos los soltamos en la voladera con el resto. Luego, para asegurarnos de que la unión está firmemente consolidada y así evitar en la medida de lo posible que las parejas se separen o que haya cuernos entre parejas, a las parejas primerizas las ponemos a criar en una jaula de cría individual, así también controlamos mejor cómo les va la primera nidada, y luego pasan a formar parte de la cría en colonia en la voladera.